Kutxa y BBK se fusionarán en la Euskadiko Aurrezki Kutxa con sedes en Donostia y Bilbao

Los Consejos de Administración de Kutxa y de BBK dieron ayer luz verde al proceso de fusión de las dos cajas, que tendrá que ser ratificado por sus respectivas asambleas. La nueva caja fusionada se llamará Euskadiko Aurrezki Kutxa eta Bahitetxea (Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Euskadi) y contará con dos sedes, una económico-financiera, que se ubicará en Bilbao, y otra benéfico-social, desde la que se gestionará la Obra Social, que estará en San Sebastián. Su presidente será Xabier de Irala, máximo dirigente de BBK, y Xabier Iturbe, que preside Kutxa, ostentará la vicepresidencia de la nueva entidad. Se inicia así un proceso que cuenta con el apoyo de todas las instituciones vascas.

En el informe preceptivo que aprobaron los respectivos Consejos de Administración sobre las características de la fusión, se indica que la nueva caja estará abierta a la incorporación de Caja Vital en el momento en que sus órganos de gobierno «lo estimen oportuno». La caja alavesa, que se ha opuesto a esta fusión, guardó ayer silencio.

La nueva entidad, que empezaría a operar el 1 de enero de 2009, estará participada en un 40% por Kutxa y en el 60% restante por la BBK, porcentajes que se han calculado en función de los activos totales consolidados de cada una.

Si el proyecto de fusión logra superar los trámites administrativos necesarios y es ratificado por sus asambleas, en enero del próximo año Euskadiko Aurreski Kutxa (EAK) sucederá a Kutxa y BBK. El proceso se hará mediante la disolución de las entidades fundadoras y la inmediata creación de la nueva caja de ahorros.

Se transferirá a la nueva entidad la totalidad de los respectivos patrimonios de las entidades disueltas. Y se utilizarán como balances de fusión los balances de Kutxa y BBK cerrados a 30 de septiembre de 2008, así como el balance conjunto resultante de la fusión, cerrrado en la misma fecha.

Una Comisión de Coordinación se encargará de coordinar todo el proceso de fusión. Estará compuesta por los presidentes de las dos cajas fusionadas, quienes nombrarán cada uno de ellos a una o a dos personas de cada entidad.

Asimismo, se establece un periodo transitorio oficial para la fusión de seis meses, aunque se estima que la consolidación del proyecto requerirá de todo un año. Durante este plazo transitorio, los órganos de gobierno de la nueva caja estarán constituidos por una Asamblea General, un Consejo de Administración y una Comisión de Control integrados por todos los miembros de los órganos de gobierno de las entidades cajas fusionadas.

Xabier de Irala será el presidente del Consejo de Administración de la Euskadiko Aurrezki Kutxa; Xabier Iturbe, el vicepresidente, y Angel Lobera, el secretario. La entidad resultante elegiría al presidente definitivo en la primera Asamblea General de la nueva caja, que se desarrollaría en 2009.

Además, habrá una Comisión Ejectiva que actuará como órgano delegado del Consejo de Administración de EAK y que estará integrada por todos los miembros de las comisiones ejecutivas de ambas cajas, en la que actuarán como presidente, vicepresidente y secretario quienes lo sean del Consejo de Administración.

Los responsables de ambas cajas justifican la fusión por las ventajas competitivas de una entidad de mayor dimensión y gran solidez. Así, señalan que permitirá a la entidad resultante alcanzar una mayor dimensión con la que «compensar estrechamientos de márgenes», obtener «sinergias de costes que permitan una mejora de la eficiencia operativa», «diversificar riesgos» y acceder «a fórmulas de financiación o de inversión restringidas para entidades de menor tamaño».

El informe considera también que «la reactivación del proceso de fusión en el Estado es sólo una cuestión de tiempo», por lo que las entidades «que sean capaces de tomar la delantera y liderar este proceso habrán adquirido una fundamental ventaja competitiva».

La «gran complementariedad» de la red de oficinas de ambas entidades permitiría un proceso de integración «más sencillo y menos traumático». La mitad de las oficinas de la nueva caja está en Euskadi y supone el 19% del total de oficinas financieras de la CAV. El 80% está situado en Euskadi, Madrid, Cataluña y Comunidad Valenciana, «las zonas con mayor crecimiento económico del Estado».

Según Kutxa y BBK, se pueden obtener sinergias del 15% del beneficio recurrente y los costes derivados de la adaptación de sistemas, reordenación de plantillas, etc. no superarán el doble del importe de las sinergias obtenidas en un año, y en todo caso quedarían amortizados «dos años después de finalizar la fusión».

La nueva caja se marca como objetivos estratégicos una vocación de liderazgo en Gipuzkoa y Vizcaya, el apoyo al desarrollo industrial y de las pymes, la colaboración con las administraciones públicas y la apertura a una posible expansión internacional.

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